

El consenso entre el público en general, y la gran mayoría de los médicos y psicólogos es que la curación de los cuadros emocionales o psiquiátricos es necesariamente lenta, trabajosa y sufriente.
Desde los comienzos de la psicoterapia, con S. Freud, Pierre Janet, etc. hasta nuestros días, poco ha cambiado este concepto. Pero pensemos un instante: en esa época una carta enviada de América a Europa tardaba 20 días en llegar, más otros 20 días de regreso, es decir un mínimo de 40 días, suponiendo que la misiva fuera respondida en cuanto llegara y fuera despachada el mismo día.
Qué ocurre en cambio hoy? Sea por el fax o por el correo electrónico, el tiempo de respuesta de una carta es de minutos, es el del tiempo que se tarda en escribirla, nada más. ¿Es acaso concebible que estos adelantos en las comunicaciones, y que se encuentran también en áreas tan dispares como la cirugía, los diagnósticos por imágenes, los transportes, los viajes a la Luna, la terapéutica antibiótica, la robótica, la televisión, la telefonía, etc. no existieran en la psiquiatría, en técnicas psicoterapéuticas que abarquen más allá de las nuevas medicaciones? ¿Puede acaso no haber un adelanto similar en el área de las ciencias psicológicas? ¿Podemos concebir que la psicoterapia haya quedado estancada en niveles semejantes a los de hace más de un siglo? ¿Cómo sería posible que hubiera un área – una única área – que no esté a la altura de las demás?
La respuesta es compleja: para el grueso de los practicantes de la psicología esto es así, mantienen los sistemas lentos y de dudosa eficacia imperantes hace un siglo. Se pretende cambiar la manera de pensar o de sentir de una persona explorando meramente el contenido de los pensamientos, procurando hacerlo con cansinas discusiones, o peor aún con interpretaciones producidas por el terapeuta y no por el paciente, y que no logran resultados, ni en poco ni en mucho tiempo.
Si la menor duda S. Freud fue un genial y único pionero, pero a un pionero se le debe pedir la primer palabra y no la última. Muchos han olvidado esto. Recientemente ciertos investigadores han desarrollado nuevos enfoques, que no se basan en los contenidos de las ideas sino en la neurofisiología existente en el momento de pensar esos contenidos, procurando cambiar la misma con diferentes abordajes, cambiando con ello el contenido de los pensamientos y de las emociones, así como de su importancia relativa.
El efecto logrado con estos métodos logra corregir las emociones y conductas inapropiadas ligadas a recuerdos traumáticos o creencias disfuncionales, donde el modelo consiste en que la emoción inapropiada produce un desequilibrio eléctrico entre ambos hemisferios cerebrales, y como consecuencia esto mantiene las emociones disfuncionales en forma intacta. Si conseguimos equilibrar los hemisferios cerebrales mientras piensa o siente lo que el sujeto percibe como perturbador, se logra corregir la disfunción en forma automática e inmediata; inmediata significa en ocasiones en instantes.
Este es un nuevo paradigma neurofisiológico, que es común a todas la técnicas que usamos y que pasaremos a describir someramente. A decir verdad, es un buen ejemplo de pensamiento lateral. La posibilidad de desensibilizar traumas en forma veloz, sin necesidad de un trabajo arduo ni por parte del paciente ni por parte del terapeuta posibilita abreviar la duración de los tratamientos, así como el fax respecto a una carta del siglo pasado, por barco, y esto es también válido para la comparación de los resultados terapéuticos que se logran. De modo que no sólo obtenemos velocidad, sino que una curación completa no es rara de lograr.
Al colocar en la pantalla de la mente o en el “campo del pensamiento” un tema problema o disfuncional, que genere una emoción negativa, se produce un desequilibrio eléctrico entre ambos hemisferios cerebrales; ésto es objetivable con un mapeo cerebral o con una resonancia magnética funcional. Las terapias de avanzada corrigen este desequilibrio, modificando velozmente las creencias y emociones disfuncionales en juego y que están produciendo y manteniendo los síntomas.
Gracias a ellas podemos tratar con éxito una gran gama de patologías, brindar alivio o curación, de manera veloz y duradera. Sin embargo, dejamos sentado que estamos alerta ante toda novedad que aparezca en el mundo que pueda ser útil, para incluirla en nuestro bagaje de recursos, pues siempre puede aparecer algo nuevo y/o mejor. Nuestro lema es "si algo no funciona, pruebe otra cosa".
Estas técnicas entran dentro de la categoría de terapias dirigidas a un objetivo determinado y el resultado exitoso de ellas está determinado por la respuesta emocional del paciente y la modificación de su conducta.
Todas ellas se pueden integrar fácilmente a los tradicionales métodos de psicoterapia, y lo ideal es tener una variedad por la cual optar en el curso de un tratamiento, de modo que si alguno no funciona – pues no hay método que funcione todo el tiempo para todo el mundo – tenemos otras alternativas posibles viables y sumamente eficaces.
CUALES SON?
TÉCNICAS de INTEGRACIÓN CEREBRAL
EMDR (ver EMDR)
TIC-Técnicas de integración Cerebral (ver TIC)
TÉCNICAS DE ENERGÍA
EFT – EMOTIONAL FREEDOM TECHNIQUE™ - Gary Craig (ver EFT)
TREE (ver TREE)
TOUCH FOR HEALTH (ver TOUCH FOR HEALTH)
TAT (ver TAT)
BRAIN GYM (ver BRAIN GYM)
NMT (NeuroModulation Technique) (VER NMT)
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